Proyecto

Internet, el digitalismo, no huele a nada. La información entra por nuestros ojos y oídos, sale por nuestras manos y boca, pero ni olemos, ni nos olemos nada. Miles de millones de personas en el mundo, al conectarse a la Red, se convierten en anósmicos.

Plantear una revisión de Internet está fuera de cualquier alcance, pero en este proyecto nos preguntamos si podemos acercarnos a ella con todos nuestros sentidos y de poder hacerlo ¿Qué cosas cambiarían? ¿Podemos otorgar olores a los cientos de eventos, programas, mensajes que se producen diariamente en Internet? ¿Podemos empoderarnos, como meros usuarios que somos, y crear una Red más sensorial, menos binaria o debemos esperar a que las máquinas nos huelen para descubrir la importancia del olfato?

Nuestro enfoque es artístico no meramente técnico y para crear muchas veces es necesario salirse de los moldes preestablecidos. ¿Debemos continuar mirando a Internet bajo el prisma omnipresente del 3S (tres sentidos: vista, oído y tacto) que tanto se parece al mundo virtual en 3D? Los olores son subjetivos, cierto, pero también los colores aunque todo el mundo crea que está viendo un mismo color “rojo”. Este proyecto lo planteamos como el comienzo de algo. De mucho más que otorgar un olor a una película o un videojuego o cualquier dispositivo.

Sería absurdo negar que las personas que hemos desarrollado este proyecto portamos una dilatada experiencia en los campos de la tecnología. Una experiencia, que desde los años 80 del siglo pasado no ha estado exenta de zonas y épocas claroscuras en las que las fantásticas posibilidades de brindaba la nueva tecnología acabaron chocando con realidades demasiadas veces demasiado comerciales.

Continuando esa trayectoria un calco exacto ha ocurrido con Internet. Una Internet demasiado virtual, demasiado algoritmica, demasiado comercial. Una Internet que está moldeando a una sociedad y donde la herramienta se está convirtiendo en un fin y el medio es el mensaje.

Así pues, con ánimo de hacer frente a este proyecto, pensamos que la única forma de llevarlo a buen puerto es enfocarlo desde un punto de vista de la creatividad individual y colectiva, de la unión de la experiencia física y virtual a través de la tecnología, de la inmersión en el universo digital infinito que ha supuesto internet tal como ahora lo conocemos.
Consideramos que los usuarios y comunidades que participen de las actividades y experiencias que proponemos pueden hacerlo con una mentalidad completamente distinta a la Internet que conocen y utilizan. Nuestra propuesta es completamente disruptiva. Planteamos una ruptura brusca con el uso de la Internet actual y para ello queremos proponer caminos muy distintos.

¿Que proponemos?

Siendo conscientes del largo camino que aún queda para integrar el sentido del olfato en el universo digital, estamos convencidos de que formará parte importante de los interfaces emocionales del futuro. Es tiempo ahora de experimentar con las posibilidades de comunicación y expresión de los olores de una manera que solo los entornos electrónicos y el ecosistema de Internet permiten. Para ello proponemos un proceso en dos fases.

Fase 1

Proponemos recrear la experiencia del espacio virtual, el de la comunicación instantánea, de los datos, de las noticias falsas, de las comunidades ubicuas… mediante herramientas y procesos con los que se puedan relacionar el complejo sistema olfativo y los eventos del entorno electrónico universal. Aparece, en este intento, la necesidad de una primera fase de creatividad extrema en la que hemos de ayudar y dotar de herramientas, a individuos y comunidades que podamos implicar, en la tarea de codificar un vocabulario olfativo que les sirva para identificar y relacionar de manera colectiva las ideas, acciones y reacciones en un lenguaje común. Hemos de inventar también, puesto que no existe, un sistema dentro del espacio virtual para almacenar, organizar y publicar este nuevo vocabulario olfativo común, hacerlo disponible para otros proyectos que puedan surgir, facilitar que pueda ser utilizado de maneras aún no previstas, darle forma de exposición física o virtual; en definitiva, crear el sustrato para que nuestro proyecto pueda evolucionar en formas que ahora no podemos imaginar..

Fase 2

Basándonos en la experiencia adquirida en la primera fase, proponemos aplicar los resultados a una segunda fase de creatividad personal para que, de la misma manera que ahora lo son la imagen, el sonido y el tacto, el olfato puede ser un vehículo de navegación sensorial y puede guiarnos en formas aún desconocidas a través de las realidades contemporáneas. De la misma manera que los navegantes situacionistas vagaban en la deriva psicogeográfica dejándose llevar por las emociones visuales y sonoras, los exploradores olfativos pueden encontrar en los no-espacios virtuales rutas hasta ahora escondidas para los sentidos ya saturados por la extra-información. Para explorar estas posibilidades necesitamos crear dispositivos y procesos que puedan conectarse con el sistema desarrollado en la primera fase, utilizar el vocabulario olfativo en la creación de nuevos no-espacios virtuales, navegar por ellos, comunicar individuos y comunidades, fomentar la aparición de experiencias y casos de uso desde la creatividad personal.

Objetivos

1. Creación del vocabulario olfativo

1.1

Desarrollo de un prototipo de hardware/software basado en experiencias previas, comerciales o experimentales, que permita un trabajo de elaboración, testeo, clasificación y colaboración en la búsqueda de aromas y su relación con eventos del entorno internet. Lo llamaremos Micro Atmósfera, un dispositivo de sobremesa construido con componentes de hardware libre y un software que lo conecte con los flujos de datos, se desarrollará un interface que facilite la operativa a cualquier usuario no técnico y el código estará siempre publicado en un repositorio que permita la colaboración de otros desarrolladores.

1.2

Desarrollo de un entorno de software distribuido para la comunicación fluida entre los individuos y comunidades implicados en el proceso. Recogerá los datos generados por todas las instancias de la micro-atmósfera en formatos que permitan aplicar técnicas de análisis y aprendizaje automático, también recogerá todas las propuestas, incidencias, alternativas, etc. ocurridas en el proceso para ser compartidas y discutidas entre todos los participantes.

1.3

Operativa de invitación de participantes a colaborar. Se hará una propuesta a individuos, comunidades, organizaciones y entidades para participar, durante un periodo de tiempo a estipular, en un programa de investigación y creatividad basado en el marco conceptual del proyecto y la infraestructura técnica creada.

1.4

Como conclusión de esta primera fase se organizará, en un espacio físico por determinar y en paralelo en un espacio de internet, la exposición de los resultados de la experiencia. Esta exposición ha de servir para localizar futuras vías de evolución y expansión del proyecto.

2. Creación del vocabulario olfativo

2.1

Desarrollo de un prototipo de hardware/software para la interacción de un usuario con entornos electrónicos. Lo llamaremos Navegador Olfativo, un dispositivo de impresora de olores de baja latencia que permitiría una operativa ágil. Basado en hardware libre y un software de feedback posicional, permitiría crear un sistema de orientación basado en el código olfativo para controlar sistemas, dispositivos, comunicación, etc.

2.2

Creación de comunidad de usuarios. Publicaremos toda la información necesaria para construir y programar nuestro dispositivo. Incorporaremos al entorno de software en red, creado en la primera fase, un espacio para la comunicación e intercambio entre usuarios del dispositivo de manera que puedan incorporar toda la experiencia e información recogida y clasificada para el desarrollo de espacios y experiencias.

2.3

Búsqueda de aplicaciones prácticas. Se organizará un mínimo de dos grupos de trabajo para aplicar el dispositivo en entornos educativos y en procesos de ayuda a personas con discapacidad visual y/o auditiva.

¿Aque huele internet?

Frente a nuestras computadoras, tabletas y smartphones, el olfato, que nos hizo más humanos, perceptibles e intuitivos, no existe. El olfato, que es probablemente el sentido más primitivo del ser humano y que se diferencia del resto de los sentidos porque tiene vía directa a estructuras de nuestro cerebro, como el hipocampo, relacionado con la memoria, y la amígdala, relacionada con las emociones, no nos sirve absolutamente para nada. El sentido que más rápido procesa nuestro cerebro, se encuentra totalmente infrautilizado en el mundo digital, ya sea operando desde el escritorio de nuestro ordenador o conectados a la Red, donde se nos antoja que la inteligencia colectiva es menos inteligente al no disponer del más fino de los sentidos.

el olfato es un hechicero poderoso
que nos transporta miles de kilómetros
y hacia todos los años que hemos vivido

Hellen Keller

Y el mundo digital ¿dónde nos transporta? Recordamos más del 35% de lo que olemos, frente al 5% de lo que vemos y mientras retenemos más de 10 mil aromas, tan solo retenemos 200 colores en nuestra memoria, según datos de un estudio de la Universidad de Rockefeller (Nueva York)

¿Cuántos millones de polígonos son necesarios para poder tener sensaciones
que el olfato nos puede hacer llegar con una simple inhalación?

El sentido del olfato humano es 10 mil veces más sensible que cualquier otro de nuestros sentidos, y es el único lugar donde el sistema nervioso central está directamente expuesto al ambiente.

La interpretación de las impresiones olorosas influye en aquellas zonas del cerebro que rigen nuestras emociones, nuestros sentimientos y motivaciones. Esto explica que las sensaciones olfativas provoquen respuestas que se traducen en una conducta determinada.

¿Reaccionariamos igual
frente a una bandeja de e-mails repletos de spam
si oliese a pescado podrido?

Los sistemas multimedia de finales de los años noventa del siglo pasado, apuntalaron el régimen escópico de la televisión, convirtiendo lo analógico en digital, y donde se han ido creando un conjunto de sistemas -televisión, cine, informática y videojuegos- que Internet permite interconectar creando sistemas hipermedia. Pero nos preguntamos si no nos estaremos dejando algo por el camino ¿realmente podemos, ahora, que ya se han superado las grandes barreras tecnológicas continuar prescindiendo del olfato?¿Un sentido que fue clave en la evolución de los seres humanos?

Darle (más) sentido a Internet. Abriendo nuestros sentidos

Proponemos una vuelta a los sentidos. Frente a las técnicas de neuromarketing, donde el marketing olfativo pretende explotar el sentido del olfato por medio de odotipos para posicionarse en el inconsciente de los usuarios, aquí clientes, proponemos que Internet huela, que el usuario huela Internet.

Que huela la web, un hastag, una cuenta de resultados, el spam, un documento, un correo, que huela un fake, que huela el erotismo, que huela la pornografia, que huela el miedo, que huela una estafa, que huela un virus, etc ..

¿Debemos esperar a que las máquinas nos huelan
para que pensemos en la importancia de este sentido
y cómo actualmente (no) influye en estos mundos virtuales?

¿Como?

Otorgando olores a los sistemas, a los eventos, a los programas. De la misma manera que durante el renacimiento era el pintor el que modelaba el mundo, deberá llegar el día en que el usuario otorgue un olor a cualquier objeto por digital que sea. Así, por ejemplo, tendremos el olor como smell (olor-olfato-husmeo) al navegar por la red y también el snell (olor-perfume-rastro-pista) donde posiblemente un conjunto de nuevas combinaciones olores-sensaciones nos llegarán de la mano de otros usuarios. De la misma manera que se crean fragancias y perfumes desde hace siglos, la inteligencia colectiva de la Red también podrá ser olfativa, permitiendo educar a nuestro organismo con nuevas olores-sensaciones.

¿A qué te huele la resignación-hilaridad del spam?
¿Y a tí? ¿Y a vosotros?

Interface Natural, hacia la semiótica del olfato

Para que una experiencia olfativa se entienda solemos explicarla en términos de otra, esencialmente visual o táctil, utilizando para ello metáforas. Si la sensación al percibir un olor es algo totalmente particular, esa particularidad aumenta al cambiar de cultura, edad, costumbres y un largo etc. Tarea compleja la creación de un lenguaje olfativo. No es el objeto de este proyecto, ni por asomo. Proponemos, por el contrario, bajo un enfoque presuntamente técnico, dar respuesta a muchas de las preguntas que debemos hacernos para sentir a Internet de manera algo distinta. Afortunadamente, Internet viene en nuestra ayuda y de la misma manera que ha sido Internet la que ha revolucionado el mundo de la traducción, por citar un solo ejemplo donde ya nada es lo mismo, será la Red también la que permitirá ir confeccionando un lenguaje olfativo que a su vez otorgará a Internet más sentidos, propiedades humanas.

¿Puede Internet ayudar a crear un lenguaje olfativo?

Comparada con otras clases de memoria, como la memoria verbal, la pictórica o la gestual, la memoria olfativa tiene menos investigaciones y los avances conseguidos caminan en la dirección otorgar olores específicos (¿exclusivos?) a una marca, por ejemplo. En la actualidad los olores son aprendidos de forma incidental, pues rara vez alguien decide que debería memorizar ese olor. Las marcas y departamentos de marketing lo saben y trabajan para que captemos sus olores de forma no intencionada.

En nuestro proyecto proponemos un aprendizaje intencional: evocar y transmitir olores de forma explícita.

lo que podríamos llamar Tecnología de olor digital que se encuentran focalizadas en otorgar olores a experiencias digitales que buscan ser más inmersivas (Realidad Virtual, películas y videojuegos).

Nuestro proyecto camina en dos sentidos totalmente distintos de lo anteriormente descrito: será el usuario, al igual que un artista, el que decida crear, mezclar o utilizar un olor y asociarlo, o no, a un evento determinado. Un olor, una obra, que podrá compartir con los usuarios de la Red que podrán decidir utilizar ese olor para sus mismos eventos u otros completamente distintos.

Construir un espacio real con varias micro-atmósferas instaladas para permitir la experimentación y perfeccionamiento del sistema. Un espacio ideal para la organización de experiencias para grupos escolares o para la realización de encuestas que permitan evolucionar el catálogo de olores y referencias.

Desarrollaremos a partir de componentes de hardware y software libre un dispositivo personalizado de micro-atmósfera olfativa, una “impresora” de olores. Un sistema de sobremesa que permitiría disponer de sensaciones olfativas conectadas a eventos de nuestros dispositivos electrónicos, móviles, ordenadores, smart tvs… el flujo de datos obtenidos de estos dispositivos son analizados en tiempo real y filtrados a través de sistemas de clasificación que los convierten en señales de control en la impresora generando micro-exhalaciones de corta duración con combinaciones de olor en función de los códigos de clasificación establecidos. Estos olores pueden ser creados a partir de un catálogo de sustancias ya establecidas que se comparten en una determinada comunidad o pueden ser olores que el navegante construye a partir de su experiencia personal y los comparte en forma de “recetas”.

Esquema conceptual del dispositivo Micro-Atmósfera

¿Evolucionará el diseño del dispositivo integrando nuevas posibilidades en una red DIY?

Este entorno de creatividad colectiva nos permitirá resolver muchas cuestiones: ¿Qué ocurrirá cuando esta práctica se extienda? ¿Habrá olores comunes que definirán eventos reconocidos colectivamente? ¿Se aplicará un olor concreto a la recepción de spam en el correo? ¿Tendrá un olor asignado cada #hastag en el flujo de publicaciones de las redes sociales? ¿Habrá usuarios que construyan sus olores mediante componentes ecológicos y compartirán las recetas? ¿Aplicaremos técnicas de machine learning y aprendizaje de redes neuronales aprovechando la experiencia de miles de usuarios para unificar un código olfativo común?

Para materializar el origen de estas incógnitas queremos crear un mínimo ecosistema que permita poner en marcha la investigación. El entorno será un lugar virtual de encuentro común (App, Web) donde publicar de forma totalmente libre la información necesaria para construir y programar la micro-atmósfera y las herramientas necesarias para crear, proponer, discutir y compartir el proceso de elaboración y codificación de olores.

Un espacio real con varias micro-atmósferas instaladas para permitir la experimentación y perfeccionamiento del sistema. Sería un espacio ideal para la organización de experiencias para grupos escolares o para la realización de encuestas que permitan evolucionar el catálogo de olores y referencias.

En paralelo y en relación directa con la evolución de la micro-atmósfera, proponemos un diseño de dispositivo de impresora de baja latencia que permitiría una operativa más ágil. A partir de una gama reducida de olores prediseñados y de un sistema de feedback posicional, podemos crear un sistema de orientación basado en el código olfativo para navegar por espacios y paisajes creados con aromas. El sistema permite aislar totalmente el flujo de las fragancias de manera que pueden convivir en el mismo espacio varios navegantes sin que sus estímulos se mezclen. Los sistemas pueden estar interconectados para poder crear experiencias colectivas de orientación conjunta.

Esquema conceptual del Navegador olfativo

Podemos conseguir orientarnos tras un mínimo periodo de aprendizaje y uso de un dispositivo como este? Somos capaces de relacionar los olores con una dirección espacial?, podría el sentido del olor liberarnos de la prisión tridimensional? podemos crear espacios en los que comunicarnos con otros avatares mediante códigos olfativos?

Nos parece un reto especialmente atractivo la idea de poder crear un espacio lúdico, una especie de scape-room olfativo donde experimentar con todas estas incógnitas de manera individual y colectiva. Para ello queremos crear comunidad de usuarios y desarrolladores que experimenten y compartan sus hallazgos. Prevemos que los ámbitos de aplicación pueden ser varios e interesantes: control de dispositivos mediante el feedback olfativo como posible alternativa para usuarios con visibilidad y/o audición limitada, creación de espacios de juego virtuales donde la interacción esté basada en impresiones olfativas, sistemas de comunicación instantánea mediante estímulos olfativos.

Definición detallada

1 Creación del vocabulario olfativo

1.1
Desarrollo de un prototipo de hardware/software.

1.1.1
Se mejorará el desarrollo del dispositivo hasta que pueda ser aprobado en un proceso de evaluación de usabilidad que confirme que puede ser utilizado por un perfil medio no tecnológico.

1.1.2
Se optimizará el coste de los materiales para permitir que el dispositivo sea asequible para un mercado del DIY (Por debajo de los 300€). Se construirán un mínimo de 10 dispositivos de ese coste para el trabajo en la primera fase. Se mantendrá un backup de componentes para solucionar incidencias técnicas, desgaste y uso de fungibles.

1.2
Desarrollo de un entorno de software distribuido.

1.2.1
Se implementará una plataforma con las diferentes funcionalidades necesarias, calibrada para soportar una mínima confluencia de 300 usuarios simultáneos, Se harán test que lo confirmen.

1.3
Operativa de invitación de participantes a colaborar.

1.3.1
Se realizará una campaña de difusión pública a través de medios online y offline, la finalidad sería conseguir la implicación de, al menos dos entidades públicas y dos privadas. Los ámbitos preferibles serían el artístico, el educativo y el de la asistencia a discapacidad funcional.

1.4
Exposición de los resultados.

1.4.1
Se organizará junto con la entidad promotora de este concurso, una exposición física y virtual. La duración de la exposición física no debería ser menor a 2 meses para permitir que las entidades colaboradoras puedan organizar actividades relacionadas con su actividad. La exposición virtual estará funcionando como mínimo 1 año a partir de la puesta en marcha.

2 Creación del navegador olfativo

2.1
Desarrollo de un prototipo de hardware/software.

2.1.1
Se mejorará el desarrollo del dispositivo hasta que pueda ser aprobado en un proceso de evaluación de usabilidad que confirme que puede ser utilizado por un perfil medio no tecnológico.

2.1.2
Se optimizará el coste de los materiales para permitir que el dispositivo sea asequible para un mercado del DIY (Por debajo de los 300€). Se construirán un mínimo de 10 dispositivos de ese coste para el trabajo en la primera fase. Se mantendrá un backup de componentes para solucionar incidencias técnicas, desgaste y uso de fungibles.

2.2
Creación de comunidad de usuarios.

2.2.1
Aprovechando la infraestructura creada para el trabajo de la primera fase, se incorporarán herramientas y procesos para albergar la actividad de como mínimo 1.000 usuarios simultáneos más con recursos para permitir interacciones masivas en tiempo real, análisis de grandes cantidades de datos y visualización del estado del sistema.

2.3
Búsqueda de aplicaciones prácticas.

2.3.1
Con prioridad en las entidades implicadas en la primera fase, se ofrecerá el desarrollo de un mínimo de tres casos de uso centrados en los ámbitos preferenciales descritos: creatividad, educación y discapacidad. Se conseguirá llegar como mínimo al grado de definición de los tres proyectos en colaboración con las entidades y se deja fuera del alcance de esta propuesta la realización completa de los proyectos diseñados.